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Alcázar Viejo, Judería y Axerquía

MÁs informaciÓn English: Alcazar Viejo, Juderia, Axerquia English: Alcazar Viejo, Juderia, Axerquia

English: Alcazar Viejo, Juderia, Axerquia FranÇais: Viejo Alcazar, Juderia, Axerquia La primera ruta se inicia al suroeste de CÓrdoba, por donde la muralla transcurre paralela al Guadalquivir.

Se abre en la Puerta de Sevilla, entrada a este barrio y corral de ballesteros entre los siglos XIV-XV.

Sus patios de vecinos de arquitectura sencilla, fueron populosos antaÑo y habitados por gentes mayoritariamente campesinas.

La salida del barrio se abre a tres caminos: el del arco majestuoso de las Caballerizas Reales, el popular de la ermita de BelÉn o el jardÍn a la ciudad moderna y la muralla almohade.

Por entre vergeles, baÑos andalusÍes y brillantes estanques, la ruta llega al entramado misterioso y mÁgico de la JuderÍa y a sus patios silenciosos.

Menos poblados y mecidos en la ensoÑaciÓn de las nanas del agua, se abren seÑoriales unos, envueltos en la nostalgia sefardÍ otros, pero todos con el factor comÚn del sosiego, casi mÍstico, que los habita y que se extiende hacia la AjerquÍa por fronteras intangibles.

El AlcÁzar Viejo, conocido igualmente como San Basilio, hoy es codiciado como barrio residencial. Conserva intactos en tabernas y casas estos patios como autÉnticos templos de tradiciÓn.

Por entre las calles empedradas –San Basilio, Enmedio y Postrera– se respiran ambientes de pueblo ajeno al bullicio que reina extramuros. Es preÁmbulo de unos patios que tienen su mÁximo exponente en el nº 50 de la calle San Basilio, sede de la AsociaciÓn de Amigos de los Patios; centro de recepciÓn de visita obligada, permite interpretar y recrear el espÍritu de convivencia que encierran estos cofres de colores y aromas.

AquÍ perviven las habitaciones que eran alquiladas por familias humildes en torno al espacio central y comÚn del patio, con fogones, lavaderos, pozo o fuente y aseos.

San Basilio nº 22 tuvo tambiÉn esas caracterÍsticas; en su arquitectura moderna destacan el casi millar de mejores macetas para indoor.

El patio nº 20 de San Basilio mezcla vestigios de todas las culturas de CÓrdoba; mientras que a la altura de San Basilio 14 se vuelve al patio tradicional comunitario.

El celebÉrrimo de la calle Postrera 28 es la mÍnima expresiÓn de la mÁxima belleza.

Compite con los de MartÍnez Roa 9 y 2, que representan la sencillez junto a la herencia arquitectÓnica actual.

Los estanques de CairuÁn, escoltados a uno y otro lado por los cordobeses Averroes y SÉneca, custodian la Puerta de AlmodÓvar; la entrada mÁs antigua conservada de la vieja medina. Tras ella las paredes parecen abrazarse.

Rejas y cal esconden patios familiares, otros pÚblicos, y alguna casa de paso: pasadizos a cielo abierto exclusivos de CÓrdoba.

En este enclave, el camino se bifurca hacia la calle SÁnchez de Feria nº 6, a los dos magnÍficos patios del Archivo HistÓrico Municipal.

Volviendo sobre los mismos pasos, la calle JudÍos es una muestra de pasado y presente, desde el moderno unifamiliar del nº 6, a la Casa AndalusÍ del nº 12 o la de la Memoria de Sefarad del 17.

El colofÓn lo pone el Zoco de los artesanos que conduce a la capilla de San BartolomÉ y a los dos patios, grandiosos, de la Facultad de FilosofÍa y Letras; el antiguo hospital del Cardenal Salazar.

Por la calle Romero se llega al corazÓn de la JuderÍa y al alma de CÓrdoba: la Gran Mezquita Aljama.

Alrededor de su Patio de los Naranjos, la calle Torrijos 10 guarda, mÁs allÁ de la portada de HernÁn Ruiz I, los dos patios del Palacio de Congresos.

La Puerta del PerdÓn de la Mezquita-Catedral queda atrÁs al igual que la Virgen de los Faroles.

Al fondo aparecerÁ la calle EncarnaciÓn y en el nº 11 un patio Íntimo con todos los colores y elementos populares, aunque no siempre abierto. Al final, olores y sonidos de conventos se elevan hasta los perfiles de edificios altos y blancos, contrastando con sillares aÑejos.

EncarnaciÓn desemboca en Rey Heredia, donde de nuevo se imponen los contrastes.

En el nº 11, un patio de nueva construcciÓn emula escrupulosamente las estancias cordobesas seÑoriales plagadas de fresca vegetaciÓn.

Lleva a la calle Osio nº 18 y a un patio moderno, familiar, elegante y escrupuloso con el pasado.

Se habrÁn cruzado las lindes hoy inexistentes de la AjerquÍa a travÉs del entramado de Bataneros, Romero de Torres y el Arco del Portillo, que conduce hasta Maese Luis 22 y 9, donde la arquitectura de siempre y la actual se dan la mano en buen gusto.

Si la primera presenta el paraÍso intimista y familiar, en la segunda debe repararse desde el exterior para recrearse en los preciosos balcones y guirnaldas de flores que estrechan sus rejas.

0 Comments October 9, 2020

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